Ahora que llega el verano y el sol, muchos padres nos preocupamos de que nuestros niños aprovechen los beneficios del astro rey sin que su piel corra riesgos innecesarios.

Muchas marcas, y entre ellas la reconocida DENENES, nos ofrecen cremas con protección solar especiales para ellos. Estamos ante una crema:
-resistente al agua y a la arena,
-con un índice de protección anti UVA, UVB e IR, de 50 +,
-previene el eritema solar
-especial para pieles sensibles y muy claras,
-hipoalergénica, y,
– con un  extra al añadir una protección contra las medusas para todos aquellos que les guste disfrutar del mar.

Pero, ¿cómo se consigue que no piquen las medusas?
La crema solar se basa en el hecho de que una medusa no pica a otra medusa. Para ello imita el mecanismo biológico de estos animales. Así, cuando una medusa roza nuestra piel cree estar en contacto con otra medusa y no activa su mecanismo de defensa por lo que no se produce la picadura. Es decir, con esta crema protectora, la piel de vuelve “invisible” para las medusas, lo que evita que activen su mecanismo de picadura.

Además, las cremas infantiles suelen, como es el caso, presentar un formato cómodo al ser en spray, que facilita que nuestro hijo, si es ya un poco mayorcito, pueda él mismo echarse de forma divertida la crema. De muy fácil absorción y con un olor suave, conseguiremos enseñarles desde pequeños el hábito de protegerse del sol.

Y como tomar el sol no es  ningún juego es importe recordar algunos hábitos saludables. Nunca olvidemos:
-no exponer a nuestros bebes o menores de dos años, directamente a la luz solar. Además de una crema con un factor de protección elevado, siempre protegidos con una camiseta y gorrito, aunque estén debajo de una sombrilla o el día esté nublado.

-aplicar la crema, al menos treinta minutos antes de la exposición solar y repetir la aplicación con regularidad (cada dos o tres horas), sin olvidar hacerlo después de un baño, tras jugar con la arena, después de secarse con una toalla…. Y no pasar por alto zonas como las orejas, la nuca….

-evitar, en la medida de lo posible, tomar el sol en las horas centrales del día, entre las doce y las cuatro, que es cuando los rayos solares más nos pueden afectar.

-hidratar siempre con agua o bebidas a nuestros pequeños.

-tras la exposición solar, aplicar crema hidratante a su piel.

Muchos consejos que todos hemos oído y que resultan indispensables para cuidar la piel de nuestros niños y disfrutar así de un verano tranquilo.