En el límite entre Alava y Burgos se situa el Monte Santiago. El acceso se puede realizar muy cómodamente en coche a través de una pista de unos 3 km de longitud, al final de la cual encontraremos un aparcamiento.
Una vez que hemos dejado el coche, tenemos varias rutas a realizar, siendo las más recomendables las dos siguientes:
– Ida y vuelta hasta el Salto del Nervión (aproximadamente 3.6 km de ida y vuelta)
– Recorrido circular. Aproximadamente 6 km, que se pueden realizar tranquilamente en 2 horas.
Fuera de las dos rutas principales, hay otras que se introducen por el interior de los hayedos a través de senderos bien indicados.  Mi recomendación es partiendo del aparcamiento, dirigirse primero hacia el salto del Nervión. Durante este paseo nos encontraremos con una charca especialmente protegida y aproximamamente a 1 km del comienzo con la Lobera.

Lobera de Orduña, en el Monte Santiago

Seguimos adelante hasta llegar al salto del Nervión. Una vez allí, continuamos por el camino, disfrutando de los acantilados y aproximadamente a 200 m del mirador, encontramos un desvio señalizado  hacia el interior del bosque. Por este camino podremos regresar al punto de comienzo, pero internandonos por el bosque.
El sendero esta perfectamente delimitado y frecuentemente encontraremos las marcar amarillas y blancas para confirmar que no nos hemos desviado.
Antes de llegar al final del recorrido, llegaremos a una cueva, “la cueva del dragón”, donde la fantasia de nuestros hijos pondrán el broche final a un estupendo día en el monte.

En la zona del aparcamiento hay mesas para poder comer o tomar un aperitivo.

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Monte Santiago