A nosotros nos gusta mucho el senderismo. Poder dar un paseo por el monte es algo que nos apetece realizar en muchas ocasiones.

Antes de que naciesen nuestros hijos ya lo practicábamos y cuando nacieron ellos y fueron creciendo empezamos a ir todos juntos.

En general a los niños les gusta andar por el monte, y sin duda, les gusta mucho más que pasear por la ciudades.

Si quieres que a tus hijos les guste caminar por el monte, por sendas y por pistas, debes animarles y llevarles a sitios que sean atractivos: bosques frondosos, árboles centenarios, cuevas, cimas con vistas espectaculares. En definitiva, seguro que podemos encontrar todo esto y mucho más en los montes que tenemos alrededor de donde vivimos.

Cuando vayamos al monte debemos llevar un equipamiento básico:
– unas botas cómodas. No es necesario comprarles a nuestros hijos las mejores botas del mercado, pero si es bueno que lleven el calzado adecuado a la ruta que vayamos a elegir
– camiseta transpirable
– calcetines
– ropa de abrigo, gorro y guantes si hace frio
– visera si va a hacer calor y sol

Antes de partir, debemos asegurarnos que llevamos agua suficiente para todos, algo de comer y si hace sol, también tendremos que echarnos suficiente crema protectora.

Senderismo con niños

¿A partir de qué edad podemos llevar a nuestros hijos a caminar por el monte?
Dependerá de cada niño y de sus padres. A partir de 6 años es una buena edad para comenzar, y a partir de 8 años ya pueden realizar rutas de una cierta entidad. Por ejemplo, a partir de 8 años podemos plantear caminatas de hasta 10 kilómetros, donde no haya unos desniveles muy grandes. El ritmo tiene que ser adecuado a ellos. No debe tratarse de una competición para ver quien llega antes.

La recompensa de poder comer un buen bocadillo sentados en la cima de un monte, disfrutando de las vistas y poder hacer una foto para recordarlo quedará para nosotros como una estupenda experiencia durante días, que nos animará a que realicemos nuestra próxima excursión.