Dicen que aprender a andar en bici es igual que aprender a nadar. Al principio cuesta pero una vez que se aprende no se olvida.

Aprender a andar en biciEl día que Segio cumplió 5 años le dije, “hoy le vamos a quitar las ruedas pequeñas a la bicicleta porque ya eres mayor y tienes que andar sin ellas”

El primer día que lo intentamos las cosas no salieron muy bien. En primer lugar porque tenía miedo a caerse y eso que yo le sujetaba el sillín desde atrás.

Poco a poco, fue ganando en confianza hasta que consiguió mantener el equilibrio yendo en línea recta y pedaleando.

Lo que no fuimos capaces ese primer día fue de adquirir el acto reflejo de que cuando la bicicleta se para, hay que aporyar los pies.

Acostumbrado a andar en bici con las ruedas pequeñas, cuando paraba, las ruedecillas le sujetaban sin necesidad de tener que apoyar los pies en el suelo. Algo muy cómodo para él, pero que ahora al no tener esa ayuda no terminaba de acostumbrarse.

Sin embargo, el fin de semana siguiente las cosas fueron mucho mejor. En primer lugar le baje un poco más el sillín. Esto hizo que aunque le costase más pedalear, le diese confiaza a la hora de mantener el equilibrio y sobre todo a la hora de frenar.

Al principio frenaba por el rozamiento de los pies en el suelo, pero a base de practicar, ha conseguido frenar primero (con los frenos de la bici) y automáticamente sacar los pies de los pedales y aproyarlos en el suelo.

También nos ha ayudado mucho el cambiar el lugar donde lo estabamos intentando. Ahora hemos ido a una zona más amplia y con un suelo mas suave. Ambos factores han ayudado bastante.

Solo nos queda que aprenda a arrancar. En alguna ocasión ya lo ha conseguido, pero en muchas otras, no adquiere la suficiente velocidad para poder mantener el equilibrio y termina parando.

Y tu, ¿aun recuerdas quien te enseñó y cómo aprendiste a andar en bicicleta?