Saber nadar es algo que nos permite disfrutar cuando estamos en la playa o en la piscina, pero hasta que aprendemos debemos tener mucho cuidado para no sufrir ningún accidente.

Aprender a nadarEn ocasiones nos preguntamos, ¿cual es la edad ideal para aprender a nadar? Como la mayoría de las veces, cuando somos niños es mucho más sencillo, pero tampoco debemos precipitarnos. En general, se considera que es a partir de los 4 años de edad el momento más adecuado. Antes de esta edad, los niños son demasiado pequeños para adquirir la autonomía necesaria y aprender los movimientos que le permitan nadar, pero eso no quita para que vayamos a la piscina con nuestros pequeños para que se vayan familiarizando.

¿Como aprender a nadar?
En general los pasos que hay que dar son los siguientes:

1.- Perder el miedo al agua. El pricipal obstaculo para aprender a nadar es el miedo que le tenemos al agua. Generalmente, cuanto mayor es el niño, más le va a costar perder ese miedo. Por lo tanto, es labor del monitor darle confianza para que ese temor vaya desapareciendo. Normalmente se comienza con ejercicios sencillos, ayudados por los manguitos, para que flotar en el agua sea una actividad divertida y que hagan que el niño se vaya “soltando”.

2.- Aspirar fuera del agua y soplar el aire una vez sumergido. El siguiente paso es tomar aire fuera del agua y expulsarlo dentro. Se consigue repitiendo seguidamente el mismo ejercicio hasta que se convierta en algo”natural”. Además nos permite ir acostumbrando a meter la cabeza debajo del agua, evitando las molestias en los ojos.

3.- Flotar. Cuando el niño ya no tiene miedo y ha aprendido a respirar correctamente, es el momento de aprender a flotar. Con el cuerpo extendido el monitor enseñará los movimientos de pies y brazos debajo del agua para que el niño aprenda a flotar y a avanzar en el agua.

4.- Nadar. Con los tres pasos anteriores dados, el niño, comienza a perfeccionar sus movimientos. Gana confianza, sabe desembolverse en el agua, saltar desde elbordillo y volver rápidamente a la superficie y acercarse hasta la escalera. La diversión comienza ahora y no parará.

Es conveniente que los padres también sepan nadar. Esto genera un clima de confianza entre todos y evita el terror a agua.

Aprender a nadar es cuestión de confianza, ilusión y perseverancia. Los primeros días casi todos los niños lloran, pero poco a poco los temores desaparecerán. En ocasiones, el niño aún no está preparado. Si vemos que por lasnoches tiene pesadillas, es mejor dejar de intentarlo. Dejaremos pasar unos meses y ya lo intentaremos más adelante. Es importante que el terror no se adueñe del niño, porque sino será más difícil que pueda aprender a nadar.

Por último, la temperatura de la piscina debe ser elevada, entre 30 y 33 ºC para que los niños no pasen frío.